Pensamiento uno

Desde que descubrí el camino hacia la luz, no paro de rebotar contra la lámpara.















A orillas del Gualeguay

A orillas del Gualeguay
Foto: Julio Montana

Pensamiento dos

A tener en cuenta: la felicidad es un arte efímero.

martes, 7 de noviembre de 2017

Acaba de aparecer: La marca de Gualeguay 1 de Edgardo Lois

(…) Hay en La marca de Gualeguay una sociedad de personas y relatos, de lugares de ayer mezclándose con pinceladas que “hacen” al paisaje presente. Es en este cruce de caminos, de tiempos y de pensamientos, donde se comprueba una de las señales de fundación de la ciudad/río: su presencia de universo en el límite: el lugar donde se tocan los mundos de los que ya han partido: una comunidad de buenos fantasmas, y los de aquellos que aún transitan el día a día haciendo la vida. Gualeguay como puente abrazando las orillas del Gualeguay: alma, esencia, que desde el principio sabe de la vida y de la muerte. (…).

lunes, 22 de mayo de 2017

Pájaros muertos

Domingo. Preparaba el desayuno cuando escuché un choque violento contra uno de los vidrios bajos de la puerta-ventana. Dos pájaros agonizaban sobre el piso. Muertos. La violencia del impacto me descolocó, cuando vi los pájaros en el piso me ganó la pena. Sangre. Junté los cuerpos casi sin respirar. El agua lavó los trazos del rojo. Cerré la puerta-ventana, y miré hacia ella desde afuera, en ese momento de sol y felicidad de día que parecía tan claro. Vi que sobre el vidrio se reflejaba, como si de sueño maravilloso se tratara, la continuación del jardín que tenía a mi espalda. El jacarandá joven y el espinillo estaban detrás y delante del observador. Dos pájaros engañados por un artificio de construcción. Perder la vida por rebote contra la realidad a la que los llevó el engaño. Volaban distraídos, pienso, sin tanto compromiso con el arte de la atención que aconseja todo vuelo en esta tierra confusa.