Pensamiento uno

Desde que descubrí el camino hacia la luz, no paro de rebotar contra la lámpara.















A orillas del Gualeguay

A orillas del Gualeguay
Foto: Julio Montana

Pensamiento dos

A tener en cuenta: la felicidad es un arte efímero.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Una historia para Julia (LI)

La mona Jacinta, chancho Cholito, oso Teneme el oso, la muñeca Kitty y payaso Luigi son tus muñecos preferidos. Después acompañan en coro cuatro más: una hipopótamo, una ovejita a la que llamamos perrito, un títere sapo, un caracol. Nueve amigos. Durante tu día, sin falta, te detenés frente a la cama de una plaza que hay en tu habitación, al lado de tu cuna. Señalás con dedito al frente y ya entiendo. Cuando ves que entiendo se te escapa la primera sonrisa. Coloco dos almohadones contra la pared. Te levanto y te siento en la cama. Acto seguido comienzo con la recolección de tus amigos. Uno a uno los voy calzando entre mis brazos. Vos mirás contenta, emocionada, porque sabés qué es lo que va a pasar. No recuerdo cómo empezó este juego, pero la escena se estableció entre nosotros. Sentada, las manos nerviosas, no te perdés detalle de la convocatoria de muñecos que hace papá. Al fin: están todos a bordo. Entonces comienza el conteo: a la una, y en vos resuena el grito previo a la risa…  a las dos, y te veo todos los dientes… y a las tres, que es cuando mi abrazo se transforma en abrazo de muñecos, y entonces todos ellos, y todos los hombres que contiene este hombre que es papá, se abrazan a vos, y dan gracias, muchas gracias, por tanta maravillosa felicidad.

No hay comentarios: