Pensamiento uno

Desde que descubrí el camino hacia la luz, no paro de rebotar contra la lámpara.















A orillas del Gualeguay

A orillas del Gualeguay
Foto: Julio Montana

Pensamiento dos

A tener en cuenta: la felicidad es un arte efímero.

jueves, 13 de marzo de 2014

Una historia para Julia 63


En marzo de este año, ahora, en estos días, Julia querida, comenzamos a construir nuestra casa. Mamá Evangelina y papá trabajaron siempre, antes y después de conocerse. En ese pasado no tan lejano, trabajar siempre no significaba tener una casa, comida, educación y salud. Mamá y papá son trabajadores que sin el apoyo del estado no podríamos estar levantando una casa. El estado debe apoyar la posibilidad del crédito: la gente empieza a devolver el dinero prestado desde el momento en que habita la casa. Esto es fundamental, pocos trabajadores pueden pagar el alquiler del lugar donde viven y la cuota del crédito por la construcción de la vivienda donde van a vivir mañana. Para que exista la posibilidad de este tipo de crédito, tiene que haber en el gobierno del estado: personas que piensen en el otro. No siempre se piensa en los demás desde la altura del poder. Tenemos hoy la suerte de vivir un tiempo distinto, ¿imperfecto?, sí, pero con señales donde aparece el registro de lo humano y lo solidario. Quiero contarte que el artífice de la obtención del crédito, de preparar los papeles, de tener todo en la cabeza y de ser insistente, es mamá Evangelina. Yo la acompañé, estuve a su lado, sí, pero es ella quien lo hizo posible. Estoy orgulloso de ella, y soy doblemente feliz: por contarte de mamá, y por contarte de esta realidad. Soy feliz porque mañana sé que vas a tener tu casa, pero no por una cuestión puramente económica, se sabe que esto es importante, pero ante todo, mi felicidad es porque vas a poder hacer tuyo un lugar. No vas a tener que andar de mudanza en mudanza por el alquiler de distintas casas. Vas a poder hacer “tuya” la sintonía de un lugar: tu casa de infancia, esa que te vas a llevar en el alma cuando emprendas tu propio viaje.

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